sábado, 3 de mayo de 2008

Unidad Nº 3 REDACCIÓN DE TEXTOS

EL ACENTO

Se denomina acento a la mayor fuerza de pronunciación que se carga sobre una sílaba de la palabra (a la que se denomina sílaba tónica.

Se llama tilde o acento ortográfico a una rayita oblicua (') que baja de derecha a izquierda del que lee o escribe, y que se pone, en los casos adecuados, sobre alguna de las vocales de la sílaba donde carga la fuerza en la pronunciación del vocablo.

CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS

Las palabras agudas son aquellas en las que la fuerza de pronunciación se ejerce sobre la última sílaba.
• con-ver-sar
• pas-tor
• o-ra-ción
• com-pe-tir
• va-lor

Las palabras llanas son aquellas cuya fuerza de pronunciación se ejerce en la penúltima sílaba.
• pro-tes-tan-te
• li-bro
• di-fí-cil
• ra-bi-no
• án-gel

Las palabras esdrújulas son aquellas cuya fuerza de pronunciación se ejerce en la antepenúltima sílaba.
• prés-ta-mo
• hi-pó-cri-ta
• ag-nós-ti-co
• cré-di-to
• lle-gá-ba-mos

Las palabras sobreesdrújulas son aquellas cuya fuerza de pronunciación se ejerce en la ante-antepenúltima sílaba. Por lo regular se trata de adverbios.
• di-fí-cil-men-te
• fá-cil-men-te
• ob-via-men-te
• e-vi-den-te-men-te

REGLAS BÁSICAS

Se acentúan todas palabras agudas que terminan en vocal, n o s.
• tam-bién
• ja-más
• lec-ción
• se-gún
• a-de-más

Las palabras agudas que no terminan en vocal, n o s nunca se acentúan.
• vir-tud
• na-cio-nal
• re-loj
• a-co-me-ter
• fe-liz

Nunca se acentúan las palabras graves que terminan en vocal, n o s.
• me-dios
• lla-na
• re-ve-la
• mo-do
• sub-jun-ti-vo

Las palabras graves que terminan en otras letras siempre se acentúan.
• di-fí-cil
• cár-cel
• au-to-mó-vil
• Gon-zá-lez
• i-nú-til
• ár-bol

Reglas de acentuación de las palabras, agudas, graves y esdrújulas.
Monosilábicas Sílaba #1
hoy ca-fé
doy can-ción
fe com-pás
de a-de-más.

Los monosílabos no se tildan. Pero hay excepciones como los pronombres: tú, mí, él.
El “sé” de saber sí se tilda.
“Té” de tomar sí se tilda.
“Sí” se tilda cuando es afirmación: ejemplo: “Yo sí vengo”.

UNIDAD Nº 2: ANÁLISIS DE TEXTO

Lectura comprensiva

Leer comprensivamente es indispensable para el estudiante. Esto es algo que él mismo va descubriendo a medida que avanza en sus estudios.

En el nivel primario y en menor medida en el nivel medio, a veces alcanza con una comprensión mínima y una buena memoria para lograr altas calificaciones, sobre todo si a ello se suman prolijidad y buena conducta. Pero no debemos engañarnos, a medida que accedemos al estudio de temáticas más complejas, una buena memoria no basta.

Pensar es relacionar. Al pensar relacionamos conceptos, datos e informaciones, estableciendo entre ellos relaciones causales o comparaciones, clasificándolos, reuniéndolos bajo una explicación general que los engloba y los supera, etc. La memoria recolecta y almacena ese stock de conceptos y datos a partir de los cuales podemos recrear y pensar. Pero si nuestra agilidad, nuestra precisión lógica y nuestra creatividad se encuentran atrofiadas será muy poco lo que podremos hacer a partir de la riqueza de recursos que nos brinda nuestra buena memoria.

Leer comprensivamente es leer entendiendo a qué se refiere el autor con cada una de sus afirmaciones y cuáles son los nexos, las relaciones que unen dichas afirmaciones entre sí. Como todo texto dice más incluso que lo que el propio autor quiso decir conscientemente, a veces el lector puede descubrir nexos profundos de los que ni siquiera el propio autor se percató.

Podemos hablar entonces de distintos niveles de comprensión:

1. Comprensión primaria: es la comprensión de los "átomos" de sentido, de las afirmaciones simples. ¿Qué dice esta oración? En este nivel suele generar dificultades la falta de vocabulario. Simplemente no sabemos qué dice porque no sabemos el sentido de la/s palabra/s que emplea el autor. Esto se soluciona fácilmente recurriendo al diccionario. Como los conceptos son universales y no siempre responden a objetos representables gráficamente, el escaso desarrollo del pensamiento abstracto (al que un muchacho de 13 o 14 años ya debería haber arribado) puede ser el origen de la no comprensión de determinadas afirmaciones. (Nuestra "cultura de la imagen" y nuestra falta de lectura dificultan el paso del pensamiento concreto al abstracto.)

2. Comprensión secundaria: es la comprensión de los ejes argumentativos del autor, de sus afirmaciones principales, de sus fundamentos y de cómo se conectan las ideas. ¿Qué quiere decir el autor? En este nivel los fracasos pueden tener por causa la no distinción entre lo principal y lo secundario. Es muy común que el lector se quede con el ejemplo y olvide la afirmación de carácter universal a la que éste venía a ejemplificar. También dificulta la comprensión secundaria la falta de agilidad en el pensamiento lógico. El lector debe captar los nexos que unen las afirmaciones más importantes del texto. Al hacerlo está recreando en su interior las relaciones pensadas por el propio autor. Esto supone en el lector el desarrollo del pensamiento lógico. Por ello, un escaso desarrollo del pensamiento lógico dificultará o incluso impedirá la lectura comprensiva en este nivel (de allí la importancia del estudio de las Matemáticas y la ejercitación en la exposición teoremática).

3. Comprensión profunda: es la comprensión que supera el texto, llegando a captar las implicancias que el mismo tiene respecto del contexto en que fue escrito, del contexto en que es leído, y respecto de lo que "verdaderamente es" y/o de lo que "debe ser". ¿Qué más dice el texto? ¿Son correctas sus afirmaciones? Esta comprensión implica un conocimiento previo más vasto por parte del lector. Cuanto mayor sea el bagaje de conocimientos con el que el lector aborde el texto tanto más profunda podrá ser su comprensión del mismo. Pueden dificultar el pasaje al nivel profundo de comprensión la falta de cultura general o de conocimientos específicos (relacionados con la materia de la que trata el texto). También dificulta este paso la carencia de criterio personal y de espíritu crítico. Si a todo lo que leemos lo consideramos válido por el solo hecho de estar escrito en un libro, no hemos llegado aún a este nivel de comprensión.

Para desarrollar la lectura comprensiva es aconsejable:

• Leer periódicamente (en lo posible todos los días), tanto libros de estudio como libros de literatura, revistas o diarios.

• Adquirir más vocabulario, ayudándose para ello con el diccionario (la misma lectura nutre de conceptos al lector sin que éste se dé cuenta de ello).

• Ejercitar el pensamiento lógico, ya sea mediante el estudio de la Lógica o la Matemática, los juegos de ingenio o la práctica del ajedrez (no por casualidad algunos países de Europa oriental tienen al ajedrez como materia en sus colegios).

• Ampliar la propia cultura general adquiriendo un conocimiento básico suficiente sobre la Historia y sus etapas, sobre la geografía del propio país y del mundo, sobre las distintas ideas políticas y religiosas.

• Desarrollar el espíritu crítico definiendo la propia escala de valores y juzgando desde ella las afirmaciones de terceros.
Texto y Párrafo

Se entiende por TEXTOS todas aquellas emisiones habladas o escritas de cualquier longitud (desde un enunciado a un libro entero) que tengan unidad.

Un texto es el resultado de un acto de comunicación cuya extensión y carácter dependen de la intención del hablante; intención que puede ser doble:

a) Comunicativa: voluntad de transmitir una información.
b) Ilocutiva: deseo de lograr un determinado efecto.

El texto, al ser una unidad intencional, no tiene una extensión determinada, sino que depende de la intención del hablante.

El texto presentará una estructura orgánica, es decir, que estará constituido por partes relacionadas de tal modo que no pueda eliminarse una sin destruir la totalidad. De forma general podemos considerar como partes constitutivas del texto el enunciado y el párrafo. Algunos textos podrán descomponerse en otras unidades(capítulos, escenas, cuadros,...) pero no es un hecho general.

El PÁRRAFO viene determinado en la comunicación oral por un amplio descenso de la entonación seguido de una pausa. En la escritura se señala mediante el punto y aparte. El contenido del párrafo se organiza de la siguiente manera:

a) Núcleo obligatorio, compuesto por un centro o idea-clave y por unos elementos opcionales que sirven para fijar las circunstancias de la idea central.
b) Elementos marginales que desarrollan la idea central.

Las funciones que puede desempeñar el párrafo dentro del texto general pueden resumirse en tres:

a) Introducción a la totalidad del texto o presentación de una nueva idea.
b) Transición entre dos partes del texto: se recoge lo tratado y se anuncia aquello de lo que se va a tratar.
c) Conclusión, tanto del texto completo, como de una parte de él.

Clasificación de los Textos

Como hemos visto más arriba, los textos pueden ser muy diferentes unos de otros. Es por eso que se hace necesaria una clasificación de los mismos. Ese intento de clasificación no puede ceñirse a un solo criterio, dada la complejidad del objeto, por lo cual aplicaremos diferentes criterios para clasificar cada texto. Veamos algunos de ellos.

Criterio I: Por su objetivo comunicativo.

Dependiendo de la finalidad que persiga cada texto, podemos encontrarnos con un tipo diferente, aunque siempre serán posibles los textos híbridos:

a. TEXTOS INFORMATIVOS: sirven para dar noticia de algún hecho (textos periodísticos, científicos o humanísticos).

b. TEXTOS PRESCRIPTIVOS: Ordenan o determinan algo (jurídicos, administrativos o
legislativos).

c. TEXTOS PERSUASIVOS: Inducen con razones a creer o a hacer algo (propagandísticos, publicitarios, ensayísticos).

d. TEXTOS ESTÉTICOS: Crean un mundo de ficción (literarios: líricos, narrativos o dramáticos).

Criterio II: Por su modalidad.

Los textos pueden presentar cuatro modalidades que pueden combinarse entre sí:

a. DESCRIPCIÓN: se trata de una forma de representar lo individual y concreto, objetos o espacios fijos, cuyas cualidades se nombran sin que exista necesariamente un orden predeterminado.

b. EXPOSICIÓN: se trata de una forma de representar lo genérico y abstracto, pensamientos, conceptos o ideas entre los que no se pueden establecer conexiones lógicas o temporales.

c. NARRACIÓN: representación de acontecimientos que se desarrollan en el tiempo y se presentan con un orden lógico y cronológico. En ocasiones, ese orden se altera deliberadamente con finalidad estética.

d. ARGUMENTACIÓN: se trataría de aquellos textos que aportan pruebas para intentar convencer de un determinado punto de vista o para afirmar la validez de una opinión.

Criterio III: Por su tema.

a. Periodísticos.

b. Publicitarios.

c. Científico-tecnológico.

d. Humanísticos.

e. Jurídico-administrativos.

f. Literarios.

Técnicas del resumen.

Cuando el profesor pide a sus alumnos que lean un texto y que escriban una versión resumida de él, los lectores menos competentes utilizan una estrategia que se ha denominado por influencia de la informática como «cortar y pegar». Componen el escrito eliminando aquellas frases, o partes de ellas, que no son importantes y mantiene el resto sin cambio alguno, o a lo sumo con pequeñas sustituciones en la sintaxis o en alguna palabra. El resultado es un conjunto de ideas mal enlazadas, pobres, inconexas y discontinuas. Por el contrario, los lectores competentes utilizan una estrategia que podemos denominar elaborativa. Entretejen un nuevo texto sintético, con expresiones más generales y abstractas que abarcan el conjunto de las ideas del texto original. En este caso, se ha manipulado el texto de forma activa, haciendo que sus ideas interactúen con las del texto, establecido una jerarquía entre ellas y enunciándolas en un nivel más alto de generalidad.

Y ahora nos planteamos la siguiente pregunta: ¿Son útiles los resúmenes no prepara-dos por el lector? Muchos estudiantes, buscando el atajo que les evite esfuerzos intelectuales, acuden directamente a resúmenes o a apuntes prestados, con el convencimiento de que pueden acceder al contenido de una forma rápida. Sin embargo, en demasiadas ocasiones, para entender los conceptos, se debe volver al punto departida, al texto total con todas sus ideas y conceptos.

Y es que ocurre con los resúmenes como con los andamios de una casa en construcción: una vez levantada y consolidada pueden eliminarse pues son ya innecesarios. Del mismo modo, una vez elaborada la versión resumida del texto que permita entender su sentido, esa versión pierde gran parte de su valor y, en todo caso, servirá entonces únicamente como recordatorio o medio mnemotécnico. Por eso decimos que el resumen no puede sustituir nunca al proceso lector.

UNIDAD Nº 1: USO CORRECTO DEL LENGUAJE

CONCEPTO DE LENGUAJE Y COMUNICACIÓN

Se entiende por lenguaje, la capacidad humana de comunicarse por medio de un código, es decir, la facultad de asociar un contenido a una expresión. Con carácter lingüístico, es decir que el lenguaje humano se manifiesta por medio de las lenguas. Las lenguas son los códigos que cada comunidad desarrolla con la finalidad de comunicarse. Las lenguas también son instrumentos transmisores de cultura y son fenómenos sociales. Esto se debe a la necesidad del ser humano de comunicarse.
El funcionamiento de las sociedades humanas es posible gracias a la comunicación. Esta consiste en el intercambio de mensajes entre los individuos.

Desde un punto de vista técnico se entiende por comunicación el hecho que un determinado mensaje originado en el punto A llegue a otro punto determinado B, distante del anterior en el espacio o en el tiempo. La comunicación implica la transmisión de una determinada información.

DIFERENCIA ENTRE EXPRESAR Y COMUNICAR

No es lo mismo comunicación que expresión. Comunicarse bien es más difícil o por lo menos más complejo, que expresarse bien. Por otro lado una buena expresión puede no producir una buena comunicación. Expresar es manifestar los pensamientos, actitudes o sentimientos por medio de la palabra, de los gestos o de los comportamientos. Este término proviene del latín expressus que significa exprimido, salido. Ahora bien, esta idea de hacer salir no implica, necesariamente, que esa exteriorización sea captada o sea recibida por el otro o los otros.

Comunicar, en cambio, es siempre un enlace entre dos puntos, es tener correspondencia unas personas con otras. Es transmitir y recibir; la comunicación es siempre cosa de dos. Esta palabra proviene del latín comunicare que significa hacer común, compartir. Para que se dé un proceso de expresión, basta con que haya transmisión, sin que el emisor atienda las incidencias de la recepción; en cambio, para que se de una comunicación debe existir además la recepción de lo que se transmite.

ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN

• Código. El código es un sistema de signos y reglas para combinarlos, que por un lado es arbitrario y por otra parte debe de estar organizado de antemano.

• El proceso de comunicación que emplea ese código precisa de un canal para la transmisión de las señales. El Canal sería el medio físico a través del cual se transmite la comunicación.
Ej.: El aire en el caso de la voz y las ondas

• En tercer lugar debemos considerar el Emisor. Es la persona que se encarga de transmitir el mensaje. Esta persona elige y selecciona los signos que le convienen, es decir, realiza un proceso de codificación; codifica el mensaje.

• El Receptor será aquella persona a quien va dirigida la comunicación; realiza un proceso inverso al del emisor, ya que descifra e interpreta los signos elegidos por el emisor; es decir, descodifica el mensaje.

• Naturalmente tiene que haber algo que comunicar, un contenido y un proceso que con sus aspectos previos y sus consecuencias motive el Mensaje.

• Las circunstancias que rodean un hecho de comunicación se denominan Contexto situacional (situación), es el contexto en que se transmite el mensaje y que contribuye a su significado.
Ej.: Un semáforo en medio de una playa no emite ningún mensaje porque le falta contexto.

La consideración del contexto situacional del mensaje es siempre necesaria para su adecuada descodificación.

En el esquema clásico de Jakobson aparece el referente que es la base de toda comunicación; aquello a lo que se refiere el mensaje; la realidad objetiva.

LA EXPOSICIÓN ORAL

Comúnmente la técnica de la exposición se asocia con la excesiva presentación verbal que el profesor maneja durante la sesión de clase. En un sentido positivo, podríamos interpretar que corresponde al “desarrollo” de un tema, debidamente justificado en relación con los contenidos del curso. En sentido negativo, significa ideas poco claras y repetitivas cuyo único objetivo es ocupar el tiempo destinado a la sesión de clase.

La exposición consiste en la presentación de un tema, lógicamente estructurado, en donde el recurso principal es el lenguaje oral, aunque también puede serlo un texto escrito. La exposición provee de estructura y organización a material desordenado pero también permite extraer los puntos importantes de una amplia gama de información.

El método expositivo que se vale del lenguaje oral que es uno de los más antiguos. Si bien pudiera pensarse que con la invención de la imprenta su uso disminuiría, no fue así pues incluso en nuestra época se ha mantenido como una práctica común en los diferentes niveles del sistema educativo, incluyendo la universidad.

La exposición es probablemente el método de enseñanza más utilizado en las universidades, pero también el más citado durante los últimos años cuando se busca referir prácticas educativas obsoletas o ineficaces.

NORMAS PARA LA PRESENTACIÓN DE UNA EXPOSICIÓN ORAL

Elección del tema: debemos adaptar el tema a la edad e intereses de los oyentes. El título debe ser atractivo.

Documentación: debemos recoger información sobre el tema elegido. No se puede explicar algo que se desconoce.

Organización de la información: la información sin orden no sirve. Hay que ordenarla y sacar lo importante.

Elaboración del guión: hay que seguir un orden lógico: de lo sencillo a lo complicado, de lo menos interesante a lo más interesante. Las ideas deben estar relacionadas unas con otras para que se puedan comprender.

Desarrollo: siguiendo las normas: entonación, gestos, vocabulario
Partes de la exposición.

Introducción: se presenta el tema, se despierta el interés y se explica de lo que trata y las partes.

Desarrollo: se exponen todas las ideas despacio y con claridad. Se pueden utilizar carteles, transparencias.

Conclusión: resumen de las ideas más importantes y conclusión final.

PRINCIPALES VICIOS DEL LENGUAJE

Nuestro idioma, el español, es muy rico, pero también muy estricto. Estoy casi seguro de que no existe un mortal en esta tierra que lo domine, pero aun así es interesante ver algunos de los vicios más comunes —al hablar o escribir—

1. Anfibología: Doble sentido, vicio de la palabra, manera de hablar en la que se puede dar más de una interpretación. Oscuridad en la expresión.

Incorrecto: Calcetines para caballeros de lana.
Correcto: Calcetines de lana para caballeros.

En la primera oración —la incorrecta*— se entiende como «calcetines para hombres con dinero», mientras que la segunda —la correcta— como «calcetines hechos de lana, para hombres». Todo está en el detalle.

2. Barbarismo: Pronunciar o escribir mal las palabras o emplear vocablos impropios.

Incorrecto: Son de tonalidades cafeces.
Correcto: Son de tonalidades cafés.
Incorrecto: ¿Hicistes lo que te encargué?
Correcto: ¿Hiciste lo que te encargué?

3. Extranjerismo: Voz, frase o giro de un idioma extranjero usado en castellano.
Incorrecto: Está en el top ten.
Correcto: Está entre los mejores diez.
El vicio que más cometo —hay muchas expresiones en inglés y otros idiomas que no tienen traducción literal al español—. ¿Cómo dirías WTF (What The Fuck) en español, sin perder el mensaje?

4. Idiotismo: Modo de hablar contra las reglas ordinarias de la gramática, pero propio de una lengua.

Incorrecto: Me alegro de que me haga esta pregunta.
Correcto: Su pregunta es acertada.

5. Impropiedad: Falta de propiedad en el uso de las palabras. Empleo de palabras con significado distinto del que tienen.

Incorrecto: El coche era bien grande.
Correcto: El coche era muy grande.
Esto no es más que usar las palabras correctas. Si un coche bien grande es un carro muy grande, ¿un coche mal grande es un carro poco grande?

6. Pleonasmo: Empleo de palabras innecesarias.

Incorrecto: Muy óptimo.
Correcto: Óptimo.
Óptimo es que está en lo máximo, por eso no se requiere decir muy.

7. Redundancia: Repetición innecesaria de palabras o conceptos.

Incorrecto (frase clásica): Oríllese a la orilla.
Correcto: Oríllese.
Este vicio es uno de mis favoritos, suelta frases muy divertidas.
8. Dequeísmo: Añadir elementos innecesarios de enlace (”de que”).
Incorrecto: Pienso de que es tarde
Correcto: Pienso que es tarde.

9. Adequeísmo: Eliminar elementos de enlace necesarios (”de”).

Incorrecto: Acuérdate que llega hoy.
Correcto: Acuérdate de que llega hoy.
Contraria a la anterior (dequeísmo). También es un error muy común.

Estos nueve vicios del lenguaje son formas anticuadas o incorrectas al escribir o al hablar (suelen cometerse más al hablar), es por ello importante analizarlas, para lograr una mejor comunicación